@hipoacusico
Tengo 15 años. Me diagnostican otosclerosis. Dos cirugías que no salen bien. Pierdo un oído completo.
El mundo deja de sonar igual. Empiezo a alejarme de las personas para no frustrarme de no escuchar. Dejo el básquet porque no escucho al entrenador ni entiendo quién me pide la pelota. En la secundaria, los trabajos grupales los hago solo.
Me acostumbro a no entender y a sonreír igual.Cuatro años así. Uso un audífono chiquito que no me alcanza. Mi palabra más usada es "¿Qué?". La vida sigue, la audición no. El esfuerzo se multiplica, mi cansancio se triplica. Comienzan los malos entendidos sociales. Se incrementa mi decisión de aislarme y ser menos parte.
Este video lo resume:
En diciembre empiezo a escribir un blog. Siento que no puedo expresar lo que me está pasando y no sé con quién compartirlo. Me siento solo, perdido. No quiero preocupar a mi familia ni a mis amigos.
La cuarentena es alivio: me aleja de las personas y de mi hipoacusia. Pero cuando volvemos a la normalidad, caigo anímicamente. Encuentro en Google un implante auditivo que puede servirme. Me devuelve la esperanza.
Me opero. Implante auditivo. Luego de 6 años, empiezo a recuperar mi lado izquierdo.

El primer sonido que descubro es el de las hojas en otoño cuando las piso y las pateo. No sabía que el hielo contra el vaso de vidrio hacía ruido. Ni la cafetera de filtro. Ni la respiración.
La vida volvió a sonar, yo a relajarme y sonreír.Empiezo a compartir mi historia en redes sociales. Los médicos empiezan a recomendar mis videos. Un día me hago viral. También comienzo a estudiar Ingeniería Informática en la UTN.
Lluvia de mensajes. Los mensajes se transforman en cafés con personas que pierden la audición o con familias cuyos hijos nacen sordos. Cafés de 3 a 6 horas.
Cada conversación me confirmaba lo mismo: no estaba solo.No puedo sostener el uno a uno. Convoco a las personas a un parque. Vienen 20. Después 36, 45, 69... En 2023 llego a 5.000 seguidores en Instagram.
Las organizaciones empiezan a querer apoyar lo que estoy haciendo y llevar capacitación a sus equipos. Pero me doy cuenta de que no quiero capacitar — quiero llevar reflexión. Lo que quiero es cambiar la forma en la que vemos la discapacidad, no seguir capacitando sobre la misma forma. Ahí entiendo que la discapacidad puede ser subjetiva.
Empiezo a dar espacios de reflexión en organizaciones. La discapacidad como ejemplo, no como tema. Conferencias, talleres, host — donde las personas reflexionan, no solo escuchan.








En junio lanzamos el podcast Sordo pero no mudo para darle voz a otras personas y entrevistar profesionales, generando un banco de información sobre hipoacusia en español. 67 episodios, 148.000 escuchas, 61 países.
3 minutos. 70 historias.
Escuchar en Spotify →Durante los primeros meses de encuentros, 473 personas vinieron presencialmente a compartir su historia. Con ellas nace la Fundación CASACUSIA — la casa para personas con hipoacusia, para que nadie transite la discapacidad en soledad.
personas en encuentros. De ahí nace una fundación.
CASACUSIA busca transformar cómo las personas se relacionan con su pérdida auditiva, conectando familias, personas y generando comunidad alrededor de la pérdida auditiva. Brindamos herramientas y trabajamos por fomentar una sociedad más consciente y solidaria desde distintos ejes y proyectos.
casacusia.org →
Me recibo de Coach Ontológico. Sumo herramientas para acompañar mejor a las personas y a los equipos que trabajan conmigo.
Infobae, La Nación, elnueve. La historia que empezó con un blog llega a medios nacionales. Gano los Premios Obrar de publicidad con propósito.

Lo que arrancó con 5.000 seguidores en 2023 hoy son 110.000 en Instagram y más de 190.000 en todas las redes. El contenido sobre hipoacusia y discapacidad llega cada vez más lejos.

La discapacidad no es el silencio. Es la soledad.
Para trabajarlo, hacemos que los solos se junten. Y así dejamos sola a la soledad.
El primer paso es juntarnos y ver qué podemos hacer juntos.
Si querés, podés agendar una reunión conmigo de 30 minutos y conversamos cómo podemos transformar en tu organización lo que se piensa sobre la discapacidad.
Conectemos: seguime en Instagram o conectemos en LinkedIn.
Organizaciones que confían








También pinto.
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