Espacios de reflexión en organizaciones e instituciones. La discapacidad como ejemplo para abrir conversaciones que no se abren todos los días.
Soy Lucas Adlerstein.
Orador · Tallerista · Host
Perdí la audición a los 15, la recuperé a los 20. Estudié 4 años de ingeniería informática, trabajé como programador, creo contenido desde 2021 y fundé y dirijo la fundación CASACUSIA.
Conocé por qué estás acá →
Cuando tenía 15 años perdí la audición y me alejé del mundo que conocía: la vida social, la confianza, el básquet, los trabajos prácticos. Cinco años después, un implante auditivo no solo me devolvió la capacidad de escuchar, sino también la confianza, la seguridad y la alegría de vivir.
Con la premisa de que la discapacidad no se cura, sino que se acepta, hoy trabajo para que otras personas puedan encontrar su voz y su lugar en el mundo, sacándose una gran mochila.
Brindo espacios de reflexión sobre discapacidad, diversidad e inclusión y liderazgo consciente — donde la discapacidad es el ejemplo para trabajar distintas temáticas.
Cuando me implantaron, no encontré experiencias de personas reales, así que empecé a compartir la mía en redes sociales. Los médicos empezaron a recomendar mis videos. Un día me hice viral. Lluvia de comentarios y mensajes que se transformaron en conversaciones. Me di cuenta que no estaba solo.
Algunos mensajes se transformaron en cafés con quienes perdían la audición, o con familias cuyos hijos nacían sordos. Hasta que no pude sostener el uno a uno y convoqué a un parque. Vinieron 20. Después 36, 45, 69… 473 personas vinieron presencialmente a compartir su historia.
Con esas 473 personas que vinieron a compartir su historia, canalizamos eso en crear una fundación — y así nace CASACUSIA, la casa para personas con hipoacusia, donde nadie transita la discapacidad en soledad.
Porque para muchos, la discapacidad no es el silencio: es la soledad.
Fundé y dirijo CASACUSIA — fundación que acompaña a miles de personas con hipoacusia y sus familias.
Conocer CASACUSIA →Sentémonos juntos en la mesa, y cambiemos la forma de vernos.
Y usemos el término de "discapacidad" — no tiene nada de malo.
Soy la misma persona detrás de cada una. Lo que cambia es la duración y el formato. Lo que no cambia: doy un puntapié — y el espacio se construye con lo que las personas traen ese día. No desde lo que yo llevo, sino desde lo que aparece en sala — y un mix entre ellas.
En primera persona, con la sala adentro.
60 minutosMix de colaboradores en organizaciones e instituciones. Plenarios, jornadas, kickoffs, semanas de bienestar, eventos de fin o apertura de ciclo. Presencial o remoto.
20 minutos míos al inicio, 40 minutos abiertos para idas y vueltas grupales 🌀. Cierre con un compromiso escrito por cada persona.
Ejemplo Un banco quería que sus equipos se animen a cometer más errores y tomar más riesgos — querían anticipar quiénes podían ser sus próximos directores. Desde mi historia trabajamos cómo transitar el error, cuándo es señal de aprendizaje y cuándo es señal de que falta información. La discapacidad fue el ejemplo. El tema, no.
Inmersivo: sumergirse hacia adentro 🌀.
90 minutosEquipos de hasta 40 personas. Equipos de producto, diseño, atención al cliente, RRHH, equipos de proyecto. Conversable.
FormatoLos participantes hacen su trabajo durante un rato con una limitación visual o comunicacional. Después conversamos sobre lo que sintieron, desde lo que les pasó. Ver video del taller →
EjemploUna productora de eventos usó el taller para que sus equipos múltiples se conectaran entre sí, repensaran proyectos pasados y los rediseñaran para que fueran aptos y accesibles para personas con discapacidad.
Eventos de tech, producto, conferencias internas, aperturas y cierres de ciclo, jornadas de cámaras, asociaciones e instituciones.
FormatoLlevo el hilo de la jornada, modero paneles, cierro con una intervención que le da unidad al evento. Background técnico informático y formación en coaching ontológico — me dejan moverme con comodidad en eventos de tech, producto e innovación.
EjemploManpowerGroup · host de "Construyendo Puentes 2024", jornada anual sobre inclusión laboral.
Empezamos antes, seguimos después. Me gusta contarlo en 3 etapas.
Establecemos objetivos, tono, audiencia. 1 o 2 reuniones para definir qué quieren transformar y para qué — el contenido del espacio se arma desde ahí.
El espacio. Interactuar, escuchar y, sobre todo, reflexionar, replantear y construir. Después nos acercamos y conocemos, dando lugar a las historias.
Volvemos a juntar al grupo en un encuentro virtual unas semanas después. Cada persona cuenta qué se sostuvo, qué se cayó, qué se aplicó — y desde ahí ajustamos lo que conviene.
* Virtual, opcional, y si conviene fuera del horario laboral.



















Estamos acá porque somos humanos… ¿no?
Para escuchar qué le pasa hoy al equipo, y armar algo a medida. Si después no encaja, no pasa nada.
Agendá una reunión →Si llegaste hasta acá, ya estás interesado en un cambio que podemos hablar.
Lucas Adlerstein · @hipoacusico · yo@hipoacusico.com.ar
Cuando no hablo, pinto.